El día de hoy, tuve que hacer unos tramites en la ciudad de Piura, y salí acompañado de mis dos hijos. Ya cuando terminé con los papeleos, como recompensa, opté por llevarlos al puente a apreciar el río Piura (por que a mis hijos les encanta admirar el río), mientras cruzábamos el puente, vi la mirada preocupante de Valentino, y con un tono molesto me reclamó: ¿Papá, por que no hay agua en el río?; antes pasaba bastante agua, prosiguió. Me quedé en silencio por unos segundos, mientras pensaba para mis adentros, ¡Que gran lección¡, con sólo una pregunta mi hijo me había hecho entrar en reflexión y entender la gravedad por la que atraviesa nuestro planeta.
Muchos decimos entender la importancia de cuidar nuestro ambiente, pero es totalmente falso, si de verdad estuviéramos comprometidos con la protección del ambiente, ya empezáramos a actuar, y no convertirnos en una especie de pericos, que solamente repiten de manera verbal lo que escuchan.
Hay muchos personas que se "especializan" en gestión ambiental, calentamiento global, ecoeficiencia y un sin fin de denominaciones, pero toda denominación o grado que se alcance no tiene razón de ser sino lo reflejamos en el actuar diario.
Analicemos el problema del agua. Es muy sabido por todos nosotros que el agua es un elemento bastante común en nuestro planeta, tanto así que llega a cubrir el 72 % de la superficie terrestre, encontrándose en sus tres estados: Sólido (hielo y nieve), liquido y gaseoso (vapor de agua).
Hasta ahí todo bien, muchos de nosotros podemos afirmar: la mayor parte de nuestro planeta es agua, tenemos agua para rato, lo cual es cierto, nuestro planeta se puede decir, que está a una distancia considerablemente prudente del sol, lo que garantiza que el agua no va a desaparecer ( en sus tres estados), Lo preocupante es que la existencia de agua en estado líquido, es vital para la existencia de la vida, y mucho más el agua dulce, y es esta la que está en peligro.
Mediante el ciclo hidrológico, el agua cambia constantemente su posición, la energía del sol calienta la tierra, generando corrientes de aire que hacen que el agua se evapore, ascienda por el aire y se condense en altas altitudes, para luego caer en forma de lluvia. El agua dulce en la naturaleza se renueva gracias a la atmósfera que dispone de vapor de agua.Sin embargo, se trata de un volumen dinámico que constantemente se está incrementando en forma de evaporación y disminuyendo en forma de precipitaciones o agua de lluvia lo cual supone la parte clave de la renovación de los recursos naturales de agua dulce.
El 68,7 % del agua dulce existente en el mundo está en los glaciares y mantos de hielo. Sin embargo, en general, no se consideran recursos hídricos por ser inaccesibles (Antártida, Ártico y Groenlandia). En cambio los glaciares continentales son básicos en los recursos hídricos de muchos países.
Las aguas superficiales engloban los lagos, embalses, ríos y humedales suponiendo solamente el 0,3 % del agua dulce del planeta, sin embargo representan el 80 % de las aguas dulces renovables anualmente, de allí su importancia.
Como lo expliqué anteriormente la atmósfera juega un papel importante en el Ciclo hidrológico, y ¿qué estamos haciendo con ella?, Nuestro ambiente está cada vez más contaminado por culpa de la mano hombre y por la creciente tecnología; y lo peor de todo es que aún no hay conciencia sobre lo perjudicial que es hacer ciertas maniobras que afectan a los seres vivos y a la atmósfera pues desencadena en enfermedades alérgicas, virales y la destrucción cada vez mas de la capa de ozono. La liberación a la atmósfera de sustancias o partículas puede provocar daños directos (contaminación atmosférica), alterar su composición o funcionalidad (efecto invernadero) o daños indirectos (deterioro de la capa de ozono).
Invito a la reflexión de cada uno de nosotros, empezando desde lo más sencillo, cambiar nuestros hábitos, y empezar a aplicar la ecoeficiencia en nuestras vidas, empecemos por cosas sencillas que producirán grandes impactos, podemos empezar teniendo presente lo siguiente:
- Usa el agua necesaria.
- Cierra la llave mientras te cepillas los dientes o te afeitas, o cuando te estés jabonando en la ducha.
- Riega el jardín temprano en la mañana o al anochecer para evitar la evaporación del agua.
- Revisa el estado de los grifos y tubería de tu casa y repáralos si gotean.
- Tira los papeles y desechos en el bote de basura y no en el inodoro.
- Utiliza un plato hondo para lavar frutas y verduras y aprovecha esa agua para regar las plantas.
- Cuando quieras lavar tu vehículo hazlo usando una cubeta, ya que gastas mucho menos agua que cuando lo haces con la manguera.
- Consume productos que no promuevan la tala indiscriminada de árboles y bosques, ya que ellos son los que retienen y conservan el agua que necesitamos.
- Empieza a desconectarte de la tecnología, muchos de sus insumos y materiales necesitan miles de litros de agua para llegar al producto terminado.
