Con mi alforja y mi sombrero,
poncho y yanques milenarios
traigo en mi canto serrano
el vivir de un viejo pueblo.
Tierra bendecida por el riego celestial,
conservadora de andenes asombrosos;
un prodigio para soñar:
Mi laguna de Mijal.
Crecen niños entre espinas del presente,
comiendo ocas, sango y queso;
y son con su mirada inocente
testigos del sufrimiento de su gente.
Chalaco, tierra legendaria,
de fértiles campos que halagan al labrador
perfumando el trabajo
de un noble agricultor.
¡Vamos pues paisanos!
¡unamos nuestras mano!
como dos hermanos, hijos del creador,
no habrá raza ni frontera
que rompa la paz con el ecuador.
Autor: Gregorio Maza Ramos.
Interprete: Grupo Sayari.

Gracias Miguel, justo lo que andaba buscando.
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